Escuela naturaleza. Trabajo en equipo

Oct 18, 2020

1- Siempre que salgo a pasear por la naturaleza vuelvo con un nuevo aprendizaje. Supongo que aquellos que como yo, tenéis cerca espacios naturales, sabéis a lo que me refiero.

2- Gracias a estos paseos y al contacto consciente con el entorno natural que me rodea, consigo no olvidar de dónde vengo y lo que soy. Lo que somos. Somos naturaleza y nos regimos por las mismas leyes que el resto de los seres vivos de este planeta, por mucho que nos empeñemos en creernos distintos.

3- Hace tiempo que me gusta compartir algunas de estas reflexiones por Stories y como veo que os gustan, he decidido hacerlo de manera más organizada. Los domingos, que son los días en los que me regalo los paseos más largos, serán también los días que os dedique algo más de mi tiempo para compartir parte de ellos. Así que desde ahora, este será nuestro espacio al que llamaré #escuelanaturaleza y dejaré estas reflexiones guardadas en un destacado con este nombre para que podáis volver a ellas cuando lo necesitéis.

4- Esta primera semana, la reflexión ha ido en torno a cómo se relacionan las distintas especies animales y vegetales en nuestro planeta. Observar cómo cada una de ellas tiene una función específica que hace que todo el ecosistema se mantenga en equilibrio. Ahora mismo mi campo madrileño está a trozos amarillos de los restos del verano, las ramas secas aparentemente muertas en su superficie y los pequeños brotes de hierba verde que aparecen tras días de lluvia intensa y el reciente frescor nocturno. El paisaje es aún una mezcla extraña entre el final de una etapa y el comienzo de la siguiente. Las hormigas ya están desapareciendo en sus escondites después de un duro verano trabajando de sol a sol, los árboles se desprenden de las hojas ya muertas para liberar peso y espacio en sus ramas. El manto del suelo aprovecha esas hojas para empezar a cubrirse de cara al invierno y así proteger las raíces del frío y la humedad y poder filtrar los sedimentos de la lluvia, y así, poco a poco, comienza a asentarse el Otoño.

5- Además de mis paseos cotidianos, durante los días del Puente de Octubre, pudimos ver en familia el documental de #David Attenborough, Nuestro Planeta. Un maravilloso legado sobre la versión de este hombre de 93 años de cómo los seres humanos y nuestra forma de vida está afectando de manera altamente destructiva al funcionamiento y equilibrio natural de La Tierra.

6- En la naturaleza, cada especie tiene su función, también entre las propias especies existen reglas que se respetan para mantener un equilibrio constante y proteger la vida de la propia especie. Si observamos bien, encontraremos siempre los mismos ciclos y comportamientos, una y otra vez; las presas y los depredadores, las plantas trepadoras y los esqueletos de árboles ya muertos, el océano, los desiertos, las cadenas montañosas, el círculo polar ártico…

7- Nosotros los humanos dejamos en manos de personas que nos representan como país, una estructura obsoleta basada en ideologías que ponen de manifiesto las diferencias entre nosotros. El empresario frente al obrero, la madre frente a la mujer profesional, los blancos, los negros, los machistas y las feministas, y así un larguísimo etc. Un negocio en alza que sólo sirve para destruirnos, para dejar claro que nunca nos pondremos de acuerdo y por el que pagamos muchísimos millones cada año para ver cómo estos representantes nuestros se tiran piedras unos a otros.

9- Deberíamos aprender de la naturaleza, nuestra madre y de quien también formamos parte, a pesar de lo lejos que estamos de ella en muchos aspectos. Somos una especie inteligente, capaz de desarrollarnos a niveles insospechados para otras especies de nuestro planeta. Lo único que tenemos que hacer es comprender nuestra capacidad de ser distintos entre nosotros, de que dentro de la misma especie existen diferentes necesidades, funciones y propósitos dependiendo del origen y el estilo de vida de cada uno, pero el conjunto de todos nosotros y el equilibrio depende del trabajo en equipo y de respetar toda esa diversidad que nos convierte en una comunidad rica y variada.

10- En mi opinión, no existe diferencia real en cómo queremos que funcionen las cosas. Todos queremos un país próspero y seguro que cuide de las diferentes tribus que lo componen. Todos somos capaces de comprender la importancia de un buen sistema de salud, un sistema de educación equilibrado para todos y un soporte de viviendas dignas. A partir de ahí, siempre habrá empresarios y obreros, que dicho sea de paso, ambos se necesitan entre sí para funcionar. Siempre habrá quien aspire a más y quien se conforme con lo básico, pero todo esto no tiene nada que ver con ideologías de ningún tipo. Es simple sentido común.

11-  Todos nosotros, como ciudadanos que pagamos impuestos y tenemos derecho a una vida digna, necesitamos representantes capacitados y responsables que sepan gestionar nuestras diferencias desde la tolerancia y la aceptación, desde el trabajo en equipo y no desde una ideología concreta. Porque sencillamente no funciona así. No es realista pensar que si nos gobierna la derecha frente a la izquierda o viceversa, las cosas irán mejor. Este sistema está obsoleto, es corrupto e insano y sólo nos lleva a la desesperación en la que actualmente nos encontramos.

12- Necesitamos representantes capaces de desarrollar su trabajo independientemente de si al llegar a casa son del Barsa o del Madrid. Personas con el propósito de colaborar con otras formas de pensar y conseguir un equilibrio. Personas que no basen su trabajo en criticar los fallos ajenos. Personas que entiendan que el único éxito posible está en el conjunto de todo el tejido que componen personas diferentes con vidas y situaciones diferentes, en que cada uno de nosotros se pueda desarrollar adecuadamente para crear una estructura sólida y saludable.

13- Nunca antes había sentido tanto desamparo y tristeza ante la situación tan delicada que vivimos, y no precisamente por este virus, sino por quienes están al mando, desde cualquiera de los ángulos a los que puedo mirar. Y es que cuando un organismo vivo se queda sin defensas, ya sea una célula, un ser vivo o todo un País, como es nuestro caso, un virus es lo mínimo que nos puede pasar.

14- Me encantaría ser como David Attenborough y ser capaz de dar alguna solución, pero no la tengo. Sólo sé que necesitamos parar esto entre todos y cultivar alternativas también entre todos, porque si de algo estoy segura es de que nunca antes hemos estado tan de acuerdo las diferentes ideologías viendo a los diferentes representantes actuar de un modo tan lamentable y lejos de conseguir el objetivo de separarnos, están consiguiendo todo lo contrario, que por primera vez en la vida, tengamos un objetivo en común y una cosa muy clara; que esto, ni funciona, ni nos representa.

15- Y para terminar, vuelvo al origen de esta reflexión y a la calma que me produce mirar el cielo de noche, cuando el sol se está acostando y aparecen las primeras sombras… ahí me doy cuenta de que no importa, nada realmente importa tanto. Porque tarde o temprano, siempre termina saliendo de nuevo el sol. Las crisis nos remueven y nos sacan de la zona de confort y esto nos hará más fuertes, más resistentes y mejores en muchos aspectos. Al fin y al cabo, somos una especie más y nuestra naturaleza nunca nos abandona del todo. #graciasmamatierra.