¿Para qué sirven los baños de sales, o las sales de baño?

23/01/2018

¿Para qué sirven los baños de sales, o las sales de baño?

Muchas veces me preguntáis para qué sirven realmente las sales de baño, hoy os quiero contar todos los beneficios que tiene el darse un baño con sales de vez en cuando.

Una explicación algo más científica sería ésta; el cuerpo humano se compone de alrededor de un 75% de agua, y es importante que sepáis que los tejidos y las células están compuestos por una solución salina muy parecida al agua de mar. Lo que sucede cuando tomas un baño de sales es que al sumergir tu piel en agua caliente, los poros se abren y con la alta proporción de sal que hay en el agua del baño, el cuerpo absorbe los minerales en forma de iones produciendo una renovación (osmosis).

Estos son algunos de los beneficios más importantes que se reciben cuando tomamos un baño de sales:

La relajación: ya que tu cuerpo a través del agua caliente y los minerales que las sales marinas contienen, liberará toxinas, abre los poros y proporciona una sensación relajante en todos tus músculos que ayudará a que puedas eliminar el estrés.

Desintoxicación: el efecto desintoxicante de un baño de sal puede compararse con tres días de ayuno gracias a la cantidad de toxinas y metales pesados que se eliminan a través de la piel.

Mejora la circulación: gracias a los minerales que recibe a través de tu piel, la sangre se llena de nutrientes que la ayudarán a trabajar y a circular mucho mejor a través de tu cuerpo.

Efecto humectante: importantísimo en los meses más fríos. Gracias al magnesio presente en las sales, el agua se mantiene en la piel por más tiempo favoreciendo la elasticidad y riqueza de todos los tejidos. Además el magnesio es mucho más fácil de digerir a través de la piel que por medio de alimentos y las sales son un vehículo maravilloso para conseguirlo.

Alivio de dolores musculares: los baños de sales ayudan a aliviar síntomas de artritis, osteoporosis y contracciones musculares.

Barrera antimicrobiana: gracias a la composición química de las sales, se produce una protección contra los microbios, bacterias y su formación en la piel.

Protección de órganos: a través de los baños de sales, el organismo transpira eliminando por medio de la piel las grasas, amoniaco y ácido úrico, por lo que evitas que estos desechos tengan que ser filtrados por los pulmones, riñones e hígado.

Son fáciles de hacer: en realidad y dejando a un lado toda la explicación técnica, para unos baños de sales sólo necesitamos una bañera, agua caliente y una selección de sales ricas en nutrientes, orgánicas y de buena calidad para ir alternándolas como más nos apetezca.

Por último os diré que gracias a los aceites esenciales que contienen nuestras sales, un baño literalmente cambia el estado de ánimo.

Aquí abajo os dejo una selección de las sales que hemos incorporado recientemente a la familia EVB. Yo ya las he probado todas y estoy más que encantada con ellas, así que sólo me queda deciros que hagáis un pequeño hueco en vuestras agendas para desaparecer en la bañera de vez en cuando. Vuestro cuerpo, vuestra piel y vuestros sentidos os lo agradecerán.

¡Hasta pronto!

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