Sobre la virtud de dar y el arte de regalar

14/11/2017

Sobre la virtud de dar y el arte de regalar

Se acercan fechas muy golosas... Black Friday, Cyber Monday, por no entrar en las “Temidas Navidades” que también están a la vuelta de la esquina y empezamos a aprovechar estos "días especiales" para sacar a pasear nuestras Wishlist, y para preparar regalos que pronto tendremos que hacer en Navidad. 

Llámese cultura, compromiso, tradición o costumbre, cuando llegan esos días señalados, todos sabemos que alguien habrá dejado algo para nosotros debajo del árbol y de igual manera queremos corresponder dejando algo de nuestra parte.

Un regalo comprado en una tienda que se envuelve en un cuidado papel bonito está muy bien, pero si el regalo lo has hecho tú, procura que esto se note de alguna manera. Porque no es lo mismo regalar que regalar-te, hacer que un regalo lleve impreso un sello único, dejar un poquito de ti en eso que regalas es lo que hace la diferencia.

Más allá del objeto en sí, es el mensaje que lo acompaña lo que indica que nos hemos ocupado personalmente y que ése regalo lleva una parte de nuestro tiempo invertida en esa persona en particular. Un libro firmado y subrayado en las páginas importantes que se note que antes ha estado leído por ti y donde has buscado esas frases que van a ser significativas para la otra persona o una lista de Spotify hecha a medida son regalos únicos que siempre quedan en el recuerdo y que no necesitan una gran inversión económica.

Al márgen de las fechas en las que estamos, hay multitud de razones para dar así como formas de hacerlo a lo largo del año. La generosidad es una elección que nos hace sentir bien, porque viene de la creencia de que tenemos suficiente como para compartir, y eso siempre nos hace más grandes y mejores. Ya lo dice una de las leyes universales más básicas; Da y recibirás. Cualquier simple gesto de amor, amabilidad, generosidad se multiplicará y regresará a ti de muchas otras formas. Cuanto más des, más feliz te sentirás.  

En realidad es algo muy simple; en cada regalo da a los demás aquello que está vivo en ti; tu interés y curiosidad, tu conocimiento y experiencia, tu comprensión, tu sentido del humor, comparte todo aquello que es genuinamente bueno en ti. Con este simple gesto potenciamos la energía de la vida en otros enriqueciendo la nuestra. Cuando das, recibes una maravillosa sensación de lo que significa “Ser Humano”.