Mi querida naturaleza...

30/08/2018

Mi querida naturaleza...

La naturaleza tiene una energía tan fuerte que se imprime en todos los que la habitan en poco tiempo. Increíble cómo afecta a niños y mayores… Bañarse en verde. Esto era todo lo que le pedía a mis vacaciones de verano y estas son muchas de las cosas que me traigo de vuelta para compartir.

La naturaleza, cuando llevas un par de días inmerso en ella, todo lo demás pasa a un segundo plano. La falta de estímulos a priori puede parecer un problema, sobretodo cuando estás rodeado de niños acostumbrados a tener de todo a mano, pero es curioso lo poco que echan de menos “sus cosas” en el momento en que saben que no serán tan accesibles. 

En plena naturaleza, los estímulos cotidianos cambian completamente y los niños adaptan sus necesidades al entorno en tiempo récord. Aquí el tiempo pasa más despacio, todo respira calma, nosotros bajamos el ritmo, todo fluye mucho mejor.

 

En un lugar donde todo lo que te rodea es bosque, un pequeño río, algunas lagunas naturales, una pequeña cabaña y poco más, se te abren los sentidos y descubres que donde hay un río, hay una aventura, donde hay una laguna, hay baños a todas horas. Coger piedras, buscar rincones secretos, descubrir nuevas especies de insectos, telas de araña gigantes, encontrar una casa abandonadatodo se convierte en una aventura donde disfrutas plenamente y sin distracciones de las pequeñas cosas de la vida.

  • Escribir, leer, dibujar… meditar debajo de un árbol
  • Pintar mandalas
  • Practicar yoga
  • Dar laaaaargos paseos
  • Contar cuentos por la noche
  • Jugar al escondite
  • Cocinar cosas ricas con ingredientes locales
  • Dormir a la intemperie
  • Bañarnos en agua congelada y disfrutarlo
  • Sesiones beauty de las que ya os hablaré…

Hay tanto que aprender simplemente observándote… Mi amor y respeto por la naturaleza se multiplica cada día y es algo que pretendo transmitir a mis hijas siempre que tenga la oportunidad. 

¿Disfrutáis tanto como yo de ella? ¡Feliz día!

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