Mi primer contacto con las piedras

28/08/2018

Mi primer contacto con las piedras

Ya os he hablado alguna vez de mi interés sobre las vibraciones energéticas. Todos vibramos a diferentes frecuencias y todo lo que existe posee a su vez una vibración concreta. A través de diferentes métodos y terapias, podemos modificar nuestra frecuencia vibratoria y también influir en todo lo que nos rodea. 

Una manera sencilla de hacer esto es rodearte de personas, lugares y cosas que posean una energía positiva y superior. Un ejemplo claro es el uso de la aromaterapia en nuestros productos cosméticos cotidianos, como los de nuestra marca Mirins, y ahora me tocaba probar algo nuevo para mí, las piedras.

Hace tiempo que vemos cómo las piedras se utilizan también en la cosmética. ¿Qué pensáis de los rollers de cuarzo rosa o verde que se usan para masajear el rostro o las diferentes partes del cuerpo? También hay en el mercado un millón de cosméticos que utilizan polvo de diferentes gemas para la composición de sus productos, incluso hay marcas que energetizan sus productos con piedras que colocan en su interior. ¿Y qué me decís de los populares masajes con piedras calientes?

Sobre piedras hay mucho escrito, pero en definitiva, lo que se dice es que son grandes conservadoras de energía. Son capaces de almacenar, compartir, alterar y filtrar la energía de quien las posee, según el tipo de piedra, su tamaño y cómo se utilice, pueden aportar diferentes cualidades como proteger y prevenir durante ciertas enfermedades, mejorar nuestro nivel de estrés, concentración, actividad, etc. Algunas piedras en particular sirven para limpiar al resto, otras son acumuladoras de energía, otras ayudan a filtrar malas energías de fuera, etc. Las capacidades son infinitas. 


Para poder utilizarlas correctamente es necesario limpiarlas primero, ya que no deben contener o almacenar energía de donde hayan estado anteriormente. Hay distintas fórmulas para limpiarlas, la más sencilla es sumergiéndolas en agua y sal durante toda la noche. Después hay que activarlas, una manera de hacerlo es poniéndolas a la intemperie en luna llena.

Una vez listas, es el momento de aplicarles tu propia intención y buscar el lugar donde quieras que actúen. Pueden estar siempre cerca de ti, en tu lugar de trabajo, bajo la almohada o en un rincón de tu casa dependiendo de lo que ofrezca cada una de ellas y cuáles sean tus intenciones.
Será necesario repetir la limpieza de vez en cuando y lo que es muy importante es que nadie debe tocar tus piedras, ya que influiría en su equilibrio energético.
Lo mejor para hacerte con tu propia colección es acercarte a alguna tienda y dejar que sean ellas mismas las que te atraigan. Yo las elegí así y me he hecho con una colección que ha resultado ser bastante completa. 

Entre las cualidades que he descubierto de algunas de mis piedras destacaría por ejemplo que la Amazonita y su impresionante color turquesa es una piedra que influye directamente en la regeneración celular, es una de las cosas que voy a probar introduciéndola en alguno de mis cosméticos. Se dice de esta piedra que si la frotas sobre heridas, cicatrices o arañazos ayuda a que se acelere su recuperación.


La Carnelia ayuda a mitigar la fatiga y la pereza, apatía o depresión. Dicen que es estupenda para acompañarte en nuevos proyectos y para aportarte energía y fuerza de voluntad a la hora de reinventarte en cualquier cosa. ¡Probaré con mis propósitos para septiembre!

La Obsidiana Negra ayuda a desintoxicar los diferentes órganos y a desbloquear la energía atrapada en ellos. También bajo la almohada se ocupa de mejorar nuestro estrés y tensiones durante la noche. Va a ser una imprescindible en mi cama :)

Y la Selenita es maravillosa porque ayuda a mantener limpias todas las piedras de mi colección y también amplifica su vibración.

Realmente desconozco si estas piedras tienen tanto poder como se les reconoce, pero sí puedo decir que durante este verano me ha encantado descubrirlas y aprender sobre ellas. Me gusta pensar que pueden aportar valor y además me parecen preciosas, así que de momento, apuesto por ellas.
¿Y vosotras, las conocéis, tenéis historias para compartir? Espero vuestros comentarios con ilusión.

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