El campo está lleno de flores I

10/10/2017

El campo está lleno de flores I

Durante años me he preguntado muchas veces cómo plantearía este tema cuando llegara el momento. El momento está llegando, no es como lo había imaginado, no es algo que suceda de repente, pero poco a poco, día a día, veo como mis hijas comienzan a mirarse más y más en el espejo. Se estudian con mayor atención, se fijan en detalles de su cuerpo que antes no existían para ellas y también poco a poco se comparan entre ellas y con algunas de sus amigas.

- Mamá, no me gustan mis muslos (me dijo un día Olivia mientras se apretaba preocupada sus piernas) Es que Nora tiene las piernas finitas y largas y yo también las quiero tener así, ¿Como lo puedo hacer?

Y así es como un día me propuse hacer una excursión al jardín de Sally con mis hijas. Fuimos a pasar una tarde rodeadas de flores y plantas en uno de los sitios más bonitos que conozco. En la tienda de Sally hay un montón de flores y plantas diferentes, todas tratadas con cariño y donde cada una de ellas tiene su propio lugar para brillar lo suficiente como para que alguien llegue y se fije en ellas. 

Enseñé a Emma y a Olivia los diferentes tipos de flores que había allí, algunas preciosas y olorosas, otras no tan bonitas pero con un aroma espectacular, otras sin embargo no tenían aroma pero eran impresionantes. Algunas delicadas y con pétalos lánguidos, otras redondas y exuberantes, otras sin embargo eran más alargadas y elegantes, las había de todo tipo y por todas partes, así que les dije que podían elegir cada una de ellas cinco flores, las que más les gustaran y hacer así un pequeño ramo.

Pasaron un rato muy divertido, Emma no se decidía por ninguna, todas le parecían bonitas y en todas encontraba algo especial pero no quería elegir ¡sólo cinco! En cambio Olivia eligió muy rápido; sus flores no tenían nada que ver unas con otras y su ramo resultaba de lo más destartalado en un principio.

Al final conseguimos que cada una de ellas tuviera su ramo. Entonces les pedí que me explicaran qué era lo que les había gustado de cada una de sus flores. Uff... no sabía dónde me metía. Esto llevó un buen rato porque al principio sólo sabian decirme:

- Es que ésta es muy bonita. Ay, pero esta otra también es bonita...

Poco a poco fuimos entrando en detalles, su olor, su color, su forma, sus pétalos, su tallo, su tacto... En definitiva, todas las cosas que componen una flor y hacen que resulte la elegida para alguien.

Después de esto nos fuimos a casa con los ramos para ponerlos en agua y... Os continuaré contando en el siguiente post. 

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