De puente contigo

05/12/2017

De puente contigo

Hace ya muchos años conocí un libro maravilloso que cambió muchas cosas en mi vida, The Artist Way. En él se recorre un camino de 12 semanas donde te dedicas por entero a trabajar sobre tu propia creatividad y realizas varios ejercicios y tareas que van tomando forma a medida que avanzas hasta definir quién eres a nivel creativo y qué es lo que quieres aportar al mundo desde esa perspectiva.

Una de las tareas que plantea este libro es "la cita con el artista" y son dos horas semanales en las que tienes que elegir un lugar a donde ir para nutrir tu creatividad. Puede ser un museo, un parque, una galería de diseño o cualquier otro lugar en el que puedas inspirarte, es muy flexible, lo único que es inamovible es que has de hacerlo solo/a.

Bien, pues esta tarea he tratado de mantenerla a lo largo de los años, no siempre consigo un par de horas para mi, pero cuando lo hago me siento tan feliz, tan plena, porque lo que comenzó siendo visitas a lugares más o menos convencionales, a mi me ha dado pie a aparecer e investigar en los lugares más insospechados del mundo. Es así como en muchas ocasiones he conocido lugares y personas a las que no habría tenido acceso de ninguna otra forma. Os dejo algunos ejemplos que bien podéis poner en práctica en días como los que nos llegan a continuación, y por favor, si se os ocurre alguna idea interesante, compartirla conmigo, me encantará seguir descubriendo sitios y lugares a través de todos vosotros.

  1. Una cocina: pasar un rato en la cocina de un restaurante y ver cómo se preparan en las horas previas a la llegada de los clientes. Yo lo hice de la mano de mi cuñado @miguelrocabruna cuando dirigía la cocina del restaurante The Hall.
  2. Un obrador donde se hace pan. cómo se hace, cómo se prepara la masa y cómo termina saliendo el producto. ¿Sabías que empiezan a trabajar a las 5 de la mañana?
  3. Flores: estar en la apertura mañanera de una floristería y ver cómo cuidan cada tipo de flor y de planta para que estén todas perfectas y listas para llevar. También muy madrugadores, esta ha sido una excursión muy bonita que hacía en bici a un vivero que tenía cerca de mi casa cuando vivía en Sanchinarro, se llama Shangay y tienen de todo, merece la pena ir a verlo.
  4. Un artista, hablar con él y entrar en su mundo, entender cómo piensa. La mejor conversación que he tenido con una artista fue con Selva Aparicio cuando me contó cómo preparó un frotage por los 700 metros de Las Ramblas de Barcelona unas horas después del atentado del 17/8.
  5. Ver una clase de danza como espectador, los ensayos de bailarines son mágicos. Hace años me encantaba colarme en la escuela de danza de la calle Amor de Dios y algún día pediré permiso para ver una clase en el @centrodedanzamariarosa que es espectacular.
  6. Hablar con el portero de alguna finca antigua o de un edificio emblemático. ¡Esta gente sabe mucho! 
  7. Cenas con desconocidos. Crear una red de contactos afines cerca de tu casa o lugar de trabajo y juntarlos a todos. A mi me lo ha hecho hace poco mi querida @andreaamoretti a la que conocí en esa cena junto a otras 12 desconocidas y fue un plan maravilloso.
  8. Un taller de trajes de novia. Me encanta ver a las modistas trabajar, quizás porque me recuerdan a mi abuela que cosía todas las tardes. Los talleres de trajes de novia son maravillosos espacios de creatividad.
  9. Un taller de trajes de torero. Esto no es tan fácil de encontrar, la mamá de una íntima amiga, mi querida Juani, cosía trajes de torero en su casa. Todo un arte y un oficio precioso. 
  10. Ir de compras para otros que no seas tú.

¡Feliz puente! 

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